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El punto olvidado de la Propuesta Guindos

Dispensación de medicamentos de uso humano ¿acto exclusivo del farmacéutico

El ministro Guindos es conocedor de que las profesiones universitarias generan un impacto positivo en el crecimiento del PIB , por este motivo quiere abordar una flexibilización de ciertas profesiones rigidas entre las que se encuentra la de farmacéutico de oficina de farmacia.

La medida más llamativa es la de desligar la propiedad de las farmacias y la titularidad, que ha encendido a los Colegios de Farmacéuticos y el Consejo General -que ya descaradamente solo trabajan a favor de los intereses de los titulares-, porque no han dicho prácticamente nada sobre la posibilidad de que biólogos y químicos desarrollen actividades del farmacéutico como la conservación y fabricación de medicamentos. Solo les importa que sigan manteniendo los 19.000 titulares elegidos sus boticas, todo lo demás que afecte a la profesión demostraré que no les interesa para nada.

Y es que al Consejo General y los Colegios de farmacéuticos están tan intimamente asociados a las farmacias que se desdibujan las necesarias diferencias entre organizaciones profesionales y empresariales hasta el punto que  la defensa de otras orientaciones profesionales o vertientes no se realiza ni con 1/4 de vehemencia que la defensa de la limitación de farmacias y limitación de la propiedad.

Dispensación de medicamentos de uso humano ¿acto exclusivo del farmacéutico?

La ley 29/2006 del uso racional del medicamento faculta solo al farmacéutico como agente dispensador y le permite en exclusiva la facultad de sustituir, asi pues en su artículo 86

1.El farmacéutico dispensará el medicamento prescrito por el médico.  |  2. [..] el farmacéutico podrá sustituirlo[..]

 El farmacéutico es una profesión que está siendo devaluada por los mismos colegios profesionales que en el campo de la farmacia, en este modelo que ellos tanto ensalzan, permite que cualquier persona venda , y asesore sobre medicamentos sin que tenga un título universitario que lo permita según la propia ley, que en su artículo  84:

La presencia y actuación profesional del farmacéutico como condición y requisito inexcusable para la dispensación al público de medicamentos, teniendo en cuenta el número de farmacéuticos necesarios en función de la actividad de la oficina.

Sería lógico que un Colegio profesional, con semejante legislación y por interés gremial, exigiera que únicamente los farmacéuticos dispensaran medicamentos, sin embargo, debido a esa fusión entre los intereses de las Juntas Directivas de los Colegios -en su mayoría titulares- y los intereses empresariales  apoyan más al auxiliar sin titulación universitaria que a los propios colegiados que pagan las cuotas.

Ejemplo lo tenemos cuando varios colegios han presionado para que los auxiliares pudieran vender medicamentos con la tarjeta criptografica del farmacéutico en las recetas electrónicas contravinendo la ley referida, o cuando permiten que en los tablones de los colegios se pongan ofertas y demandas de empleos de auxiliares que no pagan ninguna cuota en el sostenimiento del colegio pero se aprovechan de su estructura.

Desde luego que no tengo nada contra este colectivo profesional, pero ellos no están facultados para dispensar, asesorar,evaluar situaciones  y tomar decisiones en el ámbito del medicamento. Pero su sueldo es aproximadamente unos 300 euros menos que el de un farmacéutico y los colegios y las farmacias permiten la venta de medicamentos de forma autónoma haciendo peligrar la salud de la población.

Supervisión española

La justificación que pertreñan, es la de que los auxiliares están supervisados por un farmacéutico. Pero tal supervisión no existe en el modelo mediterráneo, y como siempre es manipulada a los intereses de los titulares. El objetivo de una supervisión por parte de un farmacéutico es que no se den errores o se minimicen y se de un asesoramiento eficaz y preciso. Pues bien, en España -modelo regulado, limitado y supereXclusivo- la supervisión es a toro pasado, los auxiliares venden los medicamentos y aconsejan, sustituyen sin preguntar nada y si lo hacen es de forma excepcional.

Si hay algún error o un mal asesorameinto, el farmacéutico se enterará cuando firme y revise las recetas el dia siguiente, o si no hay recetas ni se percatará del problema o del aseoramiento ineficaz y lo que es más grave es que solo si tiene ganas avisará al paciente del error  que ya podrá haberse administrado varias dosis del medicamento equivocado. De media puede decirse que desde que se detecta un error y se interviene pueden pasar más de 24 horas y es fácilmente posible que no se pueda localizar al paciente.

Invito al lector a que entre una una farmacia de horario ampliado en la que estén identificados los profesionales, verá como hay uno o dos farmacéuticos por turno y el doble o el triple de auxiliares que venden medicamentos sin que los farmacéuticos se enteren de lo que hacen porque materialmente es imposible supervisarlos al menos de que los farmacéuticos tengan el don de la Trinidad.

 Supervisión europea

Según los Colegios de Farmacéuticos españoles,  los paises con un modelo liberalizado -donde cada farmacéutico puede abrir farmacias al igual que las cadenas pueden suponer un peligro para la salud pública porque los intereses comerciales pueden supeditarse a los profesionales. Aunque en el modelo español sucede lo mismo ¿ o acaso el farmacéutico titular no preferirá vender la marca de antigripal que mejores condiciones comerciales le ofrezca e inducirá al paciente comparla?

En estos paises, Reino Unido, Irlanda, Holanda, y Alemania, solo el farmacéutico puede dispensar o debe chequear todas las dispensaciones que quieran hacer los auxiliares previamente a su venta. Es decir todo medicamento que no pasa por la mano del farmacéutico inicialmente debe ser cotejado por él y debe autorizar su venta minimizando realmente los errores de dispensación y garantizando un servicio profesional y un correcto asesoramiento. Incluso en Irlanda hay un sistema de doble chequeo en determinados casos por el que dos farmacéuticos verifican la dispensación.

Pero es que en Italia, pais que ya que ha acometido varias liberalizaciones,-los medicamentos pueden ser vendidos en supermercados o farmacias especificas de medicamentos sin receta- solo los farmacéuticos pueden vender los medicamentos  en estos establecimientos demoníacos, hasta el punto de que si el farmacéutico se ausenta para hacer una pausa, si no hay otro, el area de la farmacia cierra aunque haya un auxiliar. En el modelo español hay farmacias donde los titulares no la pisan en semanas.

Puede decirse que con el modelo de supervisión europea, las posibilidades de intervenir y detectar un error son delante del mismo paciente y previamente a la dispensación.

¿Que modelo es más adecuado para la sociedad? ¿El modelo español con supervisión a la española o los modelos liberalizados con supervisión previa a la dispensación e incluso sistema de doble chequeo en la dispensación?

Las restricciones españolas no tienen nada que ver con la calidad del servicio asistencial, sino que son solo restricciones de naturaleza gremial. Y supongo que el lector estaría mucho mas de acuerdo con el modelo de supervisión previa de los paises con el modelo liberalizado, ya sin entrar en actuaciones profesionales en estos paises como la prescripción limitada por parte de farmacéuticos, el respeto a la venta con recetaque aquí no se da, etc

Y el Colegio de farmacéuticos y el Consejo General de Farmaceuticos en vez de exigir a los titularesde farmacia, que los farmacéuticos supervisen previamente y realmente todas las dispensaciones realizadas por auxiliares-lo que conllevaría a un aumento de la contratación de farmacéuticos en las farmacias- prefieren seguir tolerando que cualquiera pueda dispensar autónomamente medicamentos ¡hasta el punto que un Colegio Insular estaba solicitando a su Comunidad Autónoma que hubiera aún menos farmacéuticos en las farmacias! Un Colegio profesional que trabaja en contra de los intereses de  parte de sus colegiados

Ya para finalizar no olvidemos que los Colegios de Farmacéuticos también se han despreocupado de que la venta de medicamentos veterinarios la hagan veterinarios contra ley y las comerciales veterinarias-una salida profesional dignisima son inviables por este intrusismo-.

Se olvidaron de la vertiente de nutrición y alimentación por parte del farmacéutico: los Colegios tienen un vocalia de alimentación para decir que no hay que comer con sal y ni siquiera saben hacer un APPCC .

En el campo de los análisis esta ya todo perdido etc etc

En conclusión:

¿Ya entienden ustedes, por qué el Consejo General y los Colegios de Farmacéuticos no han pestañeado cuando Guindos ha propuesto que biólogos y químicos puedan realizar actividades reservadas a los farmacéuticos -al menos son universitarios- si ellos mismos toleran que cualquier persona sin formación o con un perfil de formación bajo pueda dispensar medicamentos, asesorar e incluso formularlos…?

Esta es la farmacia española.

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Esta entrada es una opinión personal que no tiene porqué reflejar la opinión oficial de la asociación.